El proceso de quiebra de SanCor ingresó en una etapa decisiva luego de que la Justicia santafesina aprobara las condiciones para la venta de los principales activos de la histórica cooperativa láctea. La medida habilita el inicio de una licitación pública que incluirá plantas industriales y marcas comerciales, con una valuación total que supera los 52 millones de dólares.
La resolución fue dictada por el juez Marcelo Germán Gelcich y forma parte del procedimiento de liquidación de la empresa, cuya quiebra había sido declarada en abril de este año. El objetivo es encontrar inversores capaces de garantizar la continuidad de las operaciones productivas y preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.
El esquema diseñado por el tribunal divide los bienes en siete lotes independientes. Dentro de ellos, el activo de mayor valor económico corresponde a las marcas de SanCor, cuya tasación fue fijada en aproximadamente US$24,7 millones.
Las plantas industriales también forman parte de la licitación. Entre las de mayor valuación aparecen las ubicadas en Devoto, con una base de US$7 millones, y las de La Carlota y Balnearia, ambas tasadas en US$5 millones. En Santa Fe, las instalaciones de Gálvez fueron valuadas en US$5,5 millones, mientras que las de San Guillermo alcanzan los US$2,5 millones.
Por su parte, la planta de Sunchales tendrá una base de US$2,4 millones. Su valor fue ajustado luego del incendio que afectó parte de las instalaciones y provocó daños en una de sus líneas de producción.
Uno de los aspectos más destacados del proceso es que la adjudicación no dependerá exclusivamente de la oferta económica más alta. La Justicia determinó que también se evaluarán factores vinculados a la viabilidad de los proyectos, la continuidad industrial y el compromiso de mantener fuentes laborales.
Además, se otorgará una consideración especial a aquellas propuestas que contemplen la adquisición de varias unidades productivas o incluso de la totalidad de los activos, con el objetivo de evitar la fragmentación de la estructura empresarial.
Los futuros compradores recibirán los bienes libres de deudas anteriores, mientras que las obligaciones comerciales, laborales y previsionales continuarán siendo tratadas dentro del expediente de quiebra.
Para participar del proceso, los interesados deberán adquirir un pliego valuado en US$10.000 y demostrar solvencia económica y capacidad operativa. El cronograma prevé además el acceso a información técnica y contable de la compañía, junto con recorridas por las distintas plantas antes de la presentación formal de las ofertas.
La licitación representa un paso clave para definir el futuro de una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea argentina y abre una nueva etapa en la búsqueda de continuidad para sus operaciones productivas.















