La campaña gruesa 2025/26 dejó varias novedades durante la última semana, según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Finalizó la siembra de soja, se ajustó al alza la proyección de cosecha de girasol y se recortó la estimación de producción de maíz, en un contexto marcado por las lluvias desiguales y las limitantes hídricas en amplias zonas del país.

En el caso de la soja, concluyó la implantación a nivel nacional sobre un área proyectada de 17,6 millones de hectáreas, lo que representa una caída del 4,35% respecto de la campaña anterior. El informe señaló además un deterioro en la condición del cultivo: la superficie en estado normal a bueno cayó 8,6%, mientras que la condición adecuada a óptima retrocedió 5,6%.

Actualmente, más del 40% de la soja de primera atraviesa el período de definición de rendimiento en el centro del área agrícola bajo condiciones hídricas limitantes, principalmente en el centro-este de Entre Ríos, el sur de Córdoba y, en menor medida, en ambos núcleos productivos. En contraste, en el norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires los lotes evolucionan con niveles de humedad adecuados. Desde la entidad esperan que las lluvias recientes y las previstas para los próximos días permitan recargar los perfiles y sostener el potencial de rinde.

Respecto a la soja de segunda, el 16% ya inició etapas reproductivas bajo déficit hídrico, con registros de aborto de flores y pérdidas de plantas en casos extremos. El informe advierte que la continuidad de las lluvias será clave para transitar el período crítico sin mayores daños.

En cuanto al maíz, la siembra con destino a grano comercial alcanzó el 99% del área proyectada, con un remanente concentrado en regiones del NEA y NOA. Además, comenzó la cosecha de maíz temprano en Entre Ríos y el norte de Santa Fe, con rindes promedio de entre 60 y 70 quintales por hectárea.

A nivel nacional, el 87% del área implantada mantiene una condición de cultivo normal a buena, aunque en el sur de Córdoba y otros sectores del sur del área agrícola los planteos tempranos afectados por la falta de humedad durante el período crítico muestran mermas de rendimiento e incluso pérdidas de superficie, con algunos lotes destinados a picado para uso forrajero.

Como consecuencia de este escenario, la Bolsa de Cereales ajustó a la baja la proyección de producción de maíz, que pasó de 58 a 57 millones de toneladas, una caída del 1,72%. La entidad aclaró que la estimación queda sujeta a la ocurrencia de lluvias que permitan sostener las expectativas de rinde en el resto del ciclo.

El girasol, en cambio, mostró una evolución más favorable. La proyección de producción se incrementó en 400 mil toneladas, un 6,9% más que el cálculo previo, y se ubica en 6,2 millones de toneladas para el ciclo 2025/26. El ajuste responde a los buenos resultados obtenidos en el NEA, Córdoba y el centro-norte de Santa Fe, así como a las mejoras registradas tras las lluvias de las últimas dos semanas en los Núcleos y en el norte de La Pampa-oeste de Buenos Aires.

Según el informe, el rendimiento promedio del 27,9% del área cosechada alcanza los 22,8 quintales por hectárea, ubicándose 1,4 quintales por encima del promedio registrado a igual fecha de la campaña pasada, cuando se logró un récord histórico. No obstante, persiste la incertidumbre sobre el centro y sur de Buenos Aires y La Pampa, donde entre el 20% y el 30% del área atraviesa etapas de floración y llenado de granos bajo condiciones hídricas limitantes y con escasos pronósticos de lluvias.

De este modo, la campaña gruesa avanza con señales mixtas y con el clima como variable determinante para definir el resultado final de los principales cultivos.