La provincia de Córdoba se prepara para cerrar una campaña agrícola histórica, con una producción estimada en más de 42 millones de toneladas de granos, según informó el ministro de Bioagroindustria provincial, Sergio Busso.
El anuncio fue realizado durante la apertura oficial de la 92° Exposición Rural de Río Cuarto, donde el funcionario destacó el desempeño del sector productivo y el nivel de inversión realizado por los productores durante los últimos años.
Con este volumen, Córdoba alcanzaría su mayor cosecha de los últimos 60 años y tendría una participación cercana a entre un cuarto y un tercio de la producción total de granos prevista para la Argentina durante la actual campaña.
La proyección también representa un nuevo máximo para la provincia y supera ampliamente el registro alcanzado durante la campaña 2018/2019, que hasta ahora constituía la principal referencia histórica.

El maíz y el trigo, claves para el récord
Según los informes técnicos elaborados por el Ministerio de Bioagroindustria, el resultado esperado responde a varios factores que coincidieron durante el ciclo productivo.
Entre ellos se encuentran las condiciones climáticas favorables, el crecimiento de la superficie destinada al maíz y los elevados rendimientos obtenidos en el trigo, que alcanzaron niveles sin precedentes para la provincia.
La combinación entre una mayor superficie sembrada y mejores rindes permitió elevar significativamente las estimaciones de producción y consolidar el peso de Córdoba dentro del mapa agrícola argentino.
Desde el Gobierno provincial también remarcaron el papel de las inversiones realizadas por los productores y la incorporación de tecnología y mejores prácticas de manejo, factores que permitieron aprovechar las condiciones productivas de los suelos cordobeses.
Más valor agregado para la producción
El desafío para la provincia no pasa únicamente por aumentar el volumen de granos cosechados, sino también por generar mayor valor en origen.
En ese sentido, uno de los principales focos está puesto en el crecimiento del corte de biocombustibles, especialmente a partir de la importancia que tiene el maíz dentro de la matriz productiva cordobesa.
La estrategia apunta a que una mayor proporción de la producción pueda ser industrializada dentro de la provincia, fortaleciendo las cadenas agroindustriales y generando actividad económica y empleo a partir de los recursos producidos localmente.
Con la campaña proyectada por encima de los 42 millones de toneladas, Córdoba vuelve a ratificar su posición como uno de los principales motores agrícolas y agroindustriales de la Argentina.















