El precio de la soja registró una fuerte caída en el mercado local y cerró la semana con una baja del 10,2%, al ubicarse en $440.000 por tonelada en el segmento disponible de Rosario. Solo en la última rueda, la oleaginosa perdió $45.000, lo que representa una caída diaria del 9,28%.
Según operadores del mercado, la principal causa de esta brusca baja fue la escasez de ofertas de compra en el tramo final de la semana, en un contexto marcado por el inminente empalme de cosechas. Este fenómeno suele generar presión bajista sobre los precios, ya que anticipa una mayor disponibilidad de mercadería.
Además, la comercialización se concentró en operaciones de tipo contractual, lo que también contribuyó a limitar los valores ofrecidos en el mercado disponible.

En el plano internacional, la tendencia tampoco ayudó. En el mercado de Chicago, la soja cerró en US$425,95 por tonelada para la posición mayo, con una leve baja semanal. La volatilidad estuvo influida por cambios en la política de biocombustibles de Estados Unidos, tras la publicación de nuevos estándares por parte de la Agencia de Protección Ambiental (EPA).
Estas medidas redujeron el entusiasmo inicial del mercado y generaron una toma de ganancias, especialmente en el aceite de soja, que registró caídas significativas.
De esta manera, la combinación de factores locales (como el ingreso de la nueva cosecha) y externos (vinculados a decisiones energéticas en Estados Unidos) terminó impactando de lleno en el precio de la soja en la Argentina.















