Un informe comparó la evolución productiva de ambos países y señaló que las diferencias en políticas agropecuarias y financiamiento explican gran parte de la brecha.
La producción agropecuaria de Brasil creció muy por encima de la de Argentina en las últimas tres décadas, ampliando la distancia entre los dos principales competidores agrícolas de Sudamérica. Así lo indica un análisis elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, que comparó la evolución de ambos países en granos y carne vacuna.
El informe señala que, aunque ambos sistemas productivos registraron avances importantes, el crecimiento brasileño fue considerablemente mayor, impulsado por políticas de financiamiento, desarrollo tecnológico y apoyo sostenido al sector agroindustrial.
La brecha en la producción de granos
Al analizar la producción combinada de soja, maíz y trigo, el informe muestra cómo se fue ampliando la diferencia entre ambos países con el paso del tiempo.
En la década de 1990, Brasil producía en promedio un 53% más de estos cultivos que la Argentina. Durante los años 2000, la brecha se redujo a un 45%, en parte gracias a la adopción de nuevas tecnologías agrícolas y prácticas de manejo como la siembra directa.
Sin embargo, en los años siguientes la distancia volvió a ampliarse. Para la década de 2010, la producción brasileña ya superaba a la argentina en un 82%. En los primeros años de la década de 2020, la diferencia alcanzó el 155%.
Las estimaciones para la campaña 2025/26 elaboradas por la Guía Estratégica para el Agro (GEA) y la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) proyectan que la producción brasileña seguirá siendo cerca de un 147% superior.

Diferencias en las políticas agropecuarias
Según el informe, una de las principales razones detrás de esta divergencia fue el distinto enfoque de políticas públicas adoptado por cada país.
Mientras Brasil mantuvo programas de financiamiento y estímulo al sector, como el Plan Safra, en la Argentina se aplicaron en distintos períodos políticas que afectaron la rentabilidad del sector, entre ellas los derechos de exportación.
A esto se suman diferencias en acceso al crédito, inversión en tecnología y expansión de la frontera agrícola.
La brecha en la producción de carne
La distancia también se observa en la producción de carne vacuna. En la década de 1990, Brasil producía un 119% más que la Argentina.
Durante los años 2000 esa brecha se amplió al 167% y en la década siguiente el país vecino llegó a producir más de tres veces el volumen argentino, con una diferencia del 249%.
En los primeros años de la década actual, Brasil mantiene una producción aproximadamente un 235% superior. Las proyecciones para la campaña 2025/26 del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) anticipan que la distancia podría ampliarse hasta un 284%.

Exportaciones con diferencias aún mayores
Las disparidades también se reflejan en el comercio exterior. Mientras que en la década de 1990 la Argentina exportaba cerca de un 24% más de carne vacuna que Brasil, la situación se revirtió por completo.
En la actualidad, Brasil aspira a exportar más de cinco veces el volumen argentino. Aunque la Argentina casi duplicó sus exportaciones de carne en las últimas tres décadas, Brasil logró multiplicarlas por más de trece.
El informe concluye que la corrección de distorsiones económicas y la mejora del contexto productivo podrían abrir una nueva etapa de crecimiento para el agro argentino, que aún cuenta con un amplio potencial para expandir su producción.
Pedro Mercuriali















