Una fuerte caída de las temperaturas durante la madrugada de este lunes afectó a la zona productiva del norte de la provincia de Buenos Aires. En San Pedro, los registros llegaron a -2,5 °C cerca de las 6 de la mañana, generando preocupación entre los productores de frutas.
De acuerdo con las mediciones de la Estación Meteorológica de la EEA INTA San Pedro, las temperaturas permanecieron por debajo de los 0 °C desde la medianoche. La ausencia de viento contribuyó al descenso sostenido de la temperatura durante las primeras horas del día.
El fenómeno obligó a los productores de distintas quintas y montes frutales a poner en marcha estrategias de emergencia para reducir el impacto sobre los cultivos, especialmente aquellos que atraviesan etapas sensibles de desarrollo.
Gabriel Valentini, investigador especializado en fruticultura y jefe del grupo Cultivos y Mejoramiento del INTA San Pedro, explicó que se trató de una helada tardía, debido tanto al momento del año como al estado en el que se encuentran actualmente las plantas.

“Sí, sí, esto ya es una helada tardía. Es decir, sobre todo por una cuestión de la época y también relacionada con el momento que se está produciendo, tiene que ver un poquito con el estado en que se encuentran actualmente los frutales”, señaló el especialista.
Valentini remarcó que este tipo de eventos no son frecuentes para esta época del calendario, cuando el inicio de la primavera está cada vez más cerca.
“Estamos arañando, llegando ya casi al inicio de la primavera y estadísticamente tampoco es muy alta la probabilidad o la frecuencia con que se producen estas heladas a través del tiempo, históricamente”, explicó.
Fogatas y quemadores para proteger los frutales
Ante las bajas temperaturas, productores de San Pedro recurrieron a métodos de protección activa, entre ellos la utilización de fogatas y quemadores distribuidos entre los árboles.
La finalidad de esta práctica es generar calor y elevar la temperatura en las zonas donde se encuentran los cultivos, para reducir el riesgo de daños en las flores y en los frutos recién formados.
La medida resulta especialmente importante porque los frutales se encuentran actualmente en una etapa fenológica vulnerable, en la que una exposición prolongada a temperaturas bajo cero puede afectar el desarrollo de la producción.
El monitoreo de las condiciones meteorológicas y los sistemas de alerta implementados por el INTA San Pedro resultan, en este contexto, herramientas clave para que los productores puedan anticiparse a nuevos episodios de frío y activar las medidas de protección necesarias.















