La soja y los principales cereales comenzaron la semana con un comportamiento mixto tanto en el mercado local como en el internacional. Mientras la oleaginosa se mantuvo estable en Rosario, registró leves bajas en Chicago, en una jornada marcada por la cautela y factores climáticos.
En el mercado disponible de Rosario, la soja se negoció sin cambios a $430.000 por tonelada, en línea con los valores del cierre anterior. Según operadores del sector, la actividad se mantuvo acotada, con escasas ofertas de compra y poco dinamismo en las operaciones.
En contraste, en el mercado de Chicago, la oleaginosa mostró una tendencia bajista. El contrato con entrega a mayo retrocedió US$0,73 y se ubicó en US$428,34 por tonelada. La presión sobre los precios respondió, en parte, al avance de la cosecha en Brasil, que ya alcanza el 92% del área, y a mejores perspectivas de producción.

En el mercado a término local, los futuros también cerraron en baja. Los contratos con vencimiento en julio de 2026 se ajustaron en torno a los US$328 por tonelada, reflejando la debilidad externa y la cautela de los inversores.
Por otro lado, los cereales mostraron un desempeño positivo en Chicago. El maíz subió US$1,28 y se negoció a US$177,95 por tonelada, mientras que el trigo avanzó US$1,65 hasta los US$219,36. En ambos casos, influyeron factores internacionales como la suba del petróleo y condiciones climáticas adversas en Estados Unidos.
A nivel local, la cosecha avanza con dificultades debido a las lluvias persistentes en la región central del país. El progreso se ubica en torno al 25%, muy por debajo del promedio habitual para esta época del año, lo que genera incertidumbre sobre la calidad final de los granos.
En este contexto, el mercado sigue de cerca la evolución del clima y la dinámica internacional, factores clave para definir la tendencia de los precios en las próximas semanas.















