El ministro de Economía destacó el papel del agro como motor del crecimiento y estimó que el sector podría aportar hasta US$8700 millones más que el año pasado.
En medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas, el ministro de Economía, Luis Caputo, puso al sector agropecuario en el centro de la estrategia para fortalecer el ingreso de divisas al país. Según las proyecciones oficiales, las exportaciones del campo podrían alcanzar este año cerca de US$42.000 millones.
El funcionario aseguró que, incluso en un escenario conservador, el aporte del agro superaría al de 2025. De acuerdo con las estimaciones del Gobierno, las exportaciones podrían aumentar al menos US$3700 millones respecto del año pasado. En un contexto de mejores precios internacionales y mayor producción, el incremento podría trepar hasta los US$8700 millones.
Las proyecciones indican que las ventas externas del sector pasarían de los US$33.200 millones registrados en la campaña anterior a un rango que podría ubicarse entre US$34.308 millones y US$41.822 millones.
El agro como motor económico
Caputo destacó que el campo respondió con fuerza a las medidas económicas impulsadas por el Gobierno, especialmente a la reducción de impuestos vinculados al comercio exterior.
Entre esas decisiones mencionó la baja de retenciones a las exportaciones y la reducción de aranceles para la importación de bienes de capital, herbicidas, sistemas de riego y maquinaria agrícola, incluyendo la habilitación para importar equipos usados.
Según el ministro, estas políticas impulsaron un aumento en la inversión productiva y podrían derivar en una cosecha récord durante la actual campaña.
El ingreso de divisas del agro resulta clave para sostener la oferta de dólares en el mercado cambiario y permitir que el Banco Central de la República Argentina continúe acumulando reservas. En lo que va del año, la entidad logró captar más de US$3700 millones, aunque gran parte de esos recursos se destinaron al pago de compromisos de deuda.
Las proyecciones para soja y maíz
Las estimaciones oficiales también incluyen distintos escenarios para los principales cultivos del país: la soja y el maíz.
En el caso de la soja, el Gobierno proyecta producciones de 49, 51 y hasta 55 millones de toneladas según el nivel de productividad. Los cálculos toman como precio base los US$450 por tonelada, aunque en los escenarios más optimistas la cotización podría ubicarse entre US$473 y US$497.
Para el maíz, las estimaciones contemplan una producción que podría ir de 61 a 66 millones de toneladas. En el escenario base, el precio considerado es de US$204 por tonelada, con proyecciones que podrían alcanzar los US$215 o incluso los US$226 en un contexto de mayor demanda internacional.
Las variaciones en los precios de los granos están influenciadas por factores globales, entre ellos la inestabilidad generada por la guerra en Medio Oriente, que impulsó una suba en las materias primas agrícolas en los mercados internacionales.
En ese contexto, el Gobierno apuesta a que el desempeño del sector agropecuario permita fortalecer la disponibilidad de divisas y apuntalar el crecimiento económico durante los próximos años.















