Un informe de monitoreo nacional registró un incremento de la plaga en varias regiones, aunque los cultivos ya superaron la etapa de mayor vulnerabilidad.
La campaña de maíz en la Argentina se encuentra prácticamente fuera de peligro frente al avance de la chicharrita, pese al aumento de la presencia del insecto en distintas regiones productivas del país.
Así lo indica el último relevamiento de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, que difundió su informe número 38 con datos recolectados entre el 2 y el 16 de marzo.
Según el reporte, si bien se registró un incremento en las poblaciones del insecto —un fenómeno habitual hacia el final del verano— la mayoría de los cultivos de maíz ya se encuentra en etapas reproductivas, lo que reduce de manera significativa el riesgo sanitario.
En ese estadio del cultivo, las plantas dejan de ser altamente susceptibles al Spiroplasma kunkelii, enfermedad transmitida por la chicharrita Dalbulus maidis.

Bajo nivel de infectividad
Otro dato destacado del informe es que las muestras analizadas en el Noroeste Argentino mostraron niveles muy bajos de infectividad del patógeno.
Estos resultados se suman a los registros obtenidos previamente en el Noreste Argentino, el Litoral argentino y la zona Centro-Norte de Argentina, donde también se detectaron niveles reducidos de presencia de la bacteria.
Aun así, los especialistas remarcaron la importancia de mantener el monitoreo permanente de la plaga para mejorar el conocimiento sobre su comportamiento y anticipar posibles riesgos en futuras campañas.
Qué pasó en las distintas regiones
En el NOA se registró un aumento sostenido de la presencia del insecto, con capturas en el 90% de las localidades monitoreadas y con un 41% de las trampas superando los 100 ejemplares adultos.
En el NEA, donde casi todas las trampas se ubicaron en lotes de maíz, el crecimiento fue aún más marcado: en el 52% de los puntos relevados se registraron más de 100 insectos por trampa.
En el Litoral, el 79% de las trampas detectó presencia de la plaga, con incrementos destacados en localidades de Entre Ríos como Villa Mantero y Paraná.
Por su parte, en la región Centro-Norte se registró presencia de chicharritas en el 86% de las localidades monitoreadas, con focos de mayor concentración en zonas de Santa Fe como San Jerónimo Norte y Esperanza.
En contraste, el Centro-Sur mostró un escenario más favorable: en el 70% de las localidades relevadas no se detectó la presencia del insecto, aunque se observaron incrementos leves en algunas áreas.
Los especialistas concluyeron que, pese al aumento de las poblaciones del insecto, el momento del ciclo productivo en que se encuentra el maíz permite considerar que la campaña actual está, en términos generales, fuera de peligro.















