La actividad yerbatera cerró 2025 con resultados positivos tanto en el frente interno como en el externo. De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el volumen total de yerba salida de molino entre enero y diciembre alcanzó los 324,7 millones de kilos, lo que implicó una mejora interanual del 7,3%.
Este indicador —que contempla despachos a centros de distribución y compras de mayoristas, supermercados e hipermercados— es considerado uno de los más representativos del desempeño del producto en góndola y permite dimensionar la dinámica real del mercado.
Fuerte impulso exportador
El dato más sobresaliente del año provino del comercio exterior. Las exportaciones totalizaron 57,9 millones de kilos, el mayor registro histórico para el sector, con un salto del 32,2% respecto de 2024.
El crecimiento consolida el posicionamiento internacional de la yerba mate argentina y refuerza su papel como una de las economías regionales con mayor potencial en los mercados externos.
En paralelo, el consumo doméstico también mostró señales de recuperación. Durante 2025 se vendieron 266,7 millones de kilos en el país, lo que representó un incremento del 3,1% interanual. Si bien el ritmo de expansión fue más moderado que el exportador, los números reflejan una mejora sostenida en la demanda local.
Producción y hábitos de consumo
En el eslabón primario, el ingreso de hoja verde a secaderos sumó 889,2 millones de kilos a lo largo del año. Este volumen resultó 9,9% inferior al de la zafra 2024, aunque se mantuvo en niveles superiores a campañas anteriores, en un escenario de ajuste entre oferta y demanda.
En cuanto a las preferencias de compra, no se registraron cambios significativos. Los paquetes de medio kilo continuaron liderando ampliamente las ventas en el mercado interno y explicaron más del 55% de las salidas de molino en diciembre. Los envases de un kilo concentraron cerca del 40%, mientras que los formatos de mayor o menor tamaño mantuvieron una participación reducida.
Según la serie histórica del INYM, ambos formatos tradicionales —medio kilo y un kilo— concentran más del 94% del total de ventas internas, un patrón que se sostiene a lo largo del tiempo y aporta previsibilidad a la cadena productiva.
Con exportaciones en máximos históricos y un consumo interno que retoma impulso, el sector yerbatero cerró 2025 con un balance alentador, fortaleciendo su peso económico y cultural dentro y fuera del país.
Pedro Mercuriali















