La Bolsa de Cereales de Buenos Aires difundió su perspectiva agroclimática para el período comprendido entre el 12 y el 18 de febrero y anticipó un escenario de precipitaciones “muy desparejas”, aunque con acumulados significativos en sectores específicos del área productiva.

Según el informe, en los próximos días terminará de avanzar un frente de tormenta que ya comenzó a ingresar en jornadas anteriores. Este sistema dejará lluvias de distribución irregular, con mayores registros sobre una franja que atravesará el centro del NOA, el norte de la Región Pampeana, el sur de la Mesopotamia y gran parte de Uruguay. En esa diagonal no se descartan focos de tormentas intensas.

En contraste, amplias zonas quedarían con aportes escasos. El este del NOA, buena parte de Paraguay, la Región del Chaco y el centro y norte de la Mesopotamia recibirían precipitaciones débiles o incluso nulas. En el sur del área agrícola, en tanto, se prevén lluvias entre moderadas y bajas.

Descenso de mínimas

Detrás del frente ingresará una masa de aire del sur que provocará un descenso térmico y llevará las temperaturas mínimas por debajo de los valores normales en gran parte del territorio agrícola, con excepción de sectores del centro y norte.

En Paraguay, el este del NOA, la Región del Chaco, el norte pampeano, gran parte de la Mesopotamia y el noroeste uruguayo, las mínimas se ubicarán por encima de los 20°C, con algunos focos superiores a los 25°C hacia el extremo norte.

Por su parte, el centro del NOA, el este de Cuyo, el centro y sur de la Región Pampeana, el sur mesopotámico y la mayor parte de Uruguay registrarán marcas entre 15°C y 20°C, con posibles descensos puntuales por debajo de esos valores.

En áreas serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo se esperan mínimas inferiores a los 15°C, con una disminución progresiva hacia el oeste y probabilidad de heladas localizadas e incluso generales en algunos sectores.

Regreso del calor intenso

Hacia el tramo final del período analizado, volverán a predominar los vientos del norte, lo que impulsará un nuevo aumento de las temperaturas máximas en la mayor parte de la región agrícola. La excepción será la franja de la costa atlántica, donde el ingreso de brisas marinas moderará las marcas térmicas.

El este del NOA, la Región del Chaco, el norte de la Región Pampeana, gran parte de la Mesopotamia y amplias zonas de Uruguay podrían registrar máximas superiores a los 35°C, con áreas donde los valores superarían los 40°C.

De esta manera, el escenario climático combinará lluvias irregulares con pulsos de calor intenso, en un momento clave para la evolución de los cultivos de verano.

Pedro Mercuriali