Pablo Peralta, Roberto Domínguez y Eduardo Oliver concretaron la operación a través de la firma agropecuaria Nirihuau. Con la adquisición, la empresa ampliará su superficie productiva a unas 30.000 hectáreas e incrementará su rodeo ganadero.
Los empresarios Pablo Peralta, Roberto Domínguez y Eduardo Oliver, vinculados a la continuidad de Mercedes-Benz en la Argentina y propietarios de concesionarios Forte Car, compraron un establecimiento rural de 8652 hectáreas en la provincia de La Pampa. La operación se realizó a través de Nirihuau, la cabaña ganadera que integran los tres socios, aunque no trascendió el monto de la transacción.
El campo adquirido, denominado “La Carita”, se encuentra a unos 30 kilómetros de Santa Rosa, la capital provincial. La compra forma parte de la estrategia de expansión de la empresa, especializada en la producción ganadera y el mejoramiento genético de la raza Angus, tanto en sus variedades negra como colorada.
Según informó la firma, la operación permitirá ampliar su base productiva a aproximadamente 30.000 hectáreas y acompañar el incremento del stock ganadero en 10.000 vientres preñados.
Una empresa con presencia en Buenos Aires y La Pampa
Nirihuau fue creada hace 21 años y cuenta con establecimientos distribuidos en distintas zonas de la región pampeana. Entre sus explotaciones figuran la estancia La Nevada, en General Viamonte, con 1224 hectáreas; Namuncurá, en San Emilio, con 934 hectáreas; y San Juan de Turnia, en General Belgrano, con 2370 hectáreas.
También dispone de la estancia San Severino, en Perú, La Pampa, con 12.560 hectáreas, y La Juana, en General Acha, con una superficie de 5000 hectáreas.
La empresa combina distintas actividades ganaderas, entre ellas la cría, la recría y la producción de reproductores, con el objetivo de aprovechar las características de cada establecimiento y fortalecer su programa de mejoramiento genético.
Producción regenerativa y mejoramiento genético
La estrategia productiva de Nirihuau incorpora prácticas de ganadería regenerativa, orientadas a mejorar la condición de los pastizales, la calidad del forraje y la productividad de los establecimientos.
“La aptitud y localización de los campos permiten desarrollar distintos sistemas ganaderos —cabaña, cría y recría— que se complementan entre sí”, señala la empresa en su sitio web.
Además, sostiene que el manejo regenerativo constituye un eje central de su modelo de producción, tanto por su impacto ambiental como por su contribución a la calidad de las pasturas y a la alimentación del rodeo.
Con la incorporación de La Carita, la firma busca ganar escala y fortalecer su actividad ganadera, en una apuesta que combina la ampliación de la superficie productiva con el crecimiento del stock y el desarrollo de animales de alta calidad genética.















