En un contexto donde la sustentabilidad gana protagonismo en los mercados y las regulaciones, el carbono dejó de ser un concepto abstracto para convertirse en una variable clave en la toma de decisiones dentro del campo.

Con ese enfoque, productores del sur de Córdoba avanzaron en la medición de emisiones y del carbono en el suelo sobre más de 100.000 hectáreas, en un trabajo articulado con Aapresid que apunta a mejorar la productividad sin descuidar el impacto ambiental.

El estudio se desarrolló durante cinco campañas agrícolas e incluyó cultivos como soja, maíz, trigo y coberturas. A partir de los datos recolectados, se logró calcular la huella de carbono por tonelada producida, considerando gases como dióxido de carbono, óxido nitroso y metano.

Los resultados permitieron identificar con precisión dónde se concentran las principales emisiones dentro de cada sistema productivo. En el caso de cultivos como el maíz y el trigo, entre el 60% y el 70% de las emisiones están asociadas al uso de fertilizantes nitrogenados. En cambio, en la soja y el girasol, el mayor impacto proviene del uso de fitosanitarios y del consumo de combustible.

A partir de este diagnóstico, los productores comenzaron a ajustar sus prácticas con un objetivo claro: producir más con menos impacto. La mejora en la eficiencia del uso de insumos aparece como una de las principales herramientas, junto con estrategias como la fertilización variable y el manejo integrado de plagas.

Además, el relevamiento arrojó un dato alentador: en la mayoría de los casos, la huella de carbono se ubicó por debajo del promedio regional. En el cultivo de trigo, por ejemplo, se registraron emisiones significativamente menores por tonelada producida, lo que evidencia avances concretos en eficiencia.

Más allá de los resultados puntuales, la experiencia marca un cambio de enfoque en el agro argentino. Medir la huella ambiental ya no es solo una exigencia externa, sino una herramienta para tomar mejores decisiones, optimizar recursos y anticiparse a un escenario donde la sustentabilidad será cada vez más determinante.