Bayer, que en junio finalizó la adquisición de Monsanto, emitió un comunicado en el que anticipó que apelará esta decisión ante el Tribunal de Apelaciones de California, que condenaba a la semillera.

Insistió en que no hay evidencia científica que relacione al glifosato con el cáncer, algo que han sostenido por ejemplo las agencias de protección ambiental del propio Estados Unidos y de Europa, que este año ratificó su aval para que el químico pueda seguir utilizándose.  El Tribunal ordenó a Monsanto pagar una indemnización millonaria a un exjardinero que sufre un cáncer terminal y culpa al glifosato por el mismo.

“La decisión del Tribunal de reducir la indemnización por daños punitivos en más de $ 200 millones es un paso en la dirección correcta, pero seguimos creyendo que el veredicto sobre la responsabilidad y las indemnizaciones por daños no están respaldados por la evidencia presentada en el juicio ni por la ley, y planeamos presentar una apelación ante el Tribunal de Apelaciones de California”, informó la compañía a través de un comunicado.

“Los herbicidas a base de glifosato se han usado de manera segura y exitosa durante más de cuatro décadas en todo el mundo y son una herramienta valiosa para ayudar a los agricultores a entregar cultivos a los mercados y practicar una agricultura sostenible al reducir la labranza del suelo, la erosión del suelo y las emisiones de carbono. Existe un amplio cuerpo de investigaciones sobre el uso de glifosato y herbicidas a base de glifosato, que incluyen más de 800 estudios de registro rigurosos requeridos por la EPA, los reguladores europeos y otros, que confirman que estos productos son seguros cuando se usan según las indicaciones”, aseguró la farmacéutica.

“En particular, el estudio epidemiológico más grande y más reciente, el estudio a largo plazo realizado en forma independiente por el Instituto Nacional del Cáncer en 2018 que analizó a más de 50,000 aplicadores de agroquímicos y se publicó después de la monografía de la IARC, no encontró asociación entre los herbicidas basados ​​en glifosato y el cáncer. Además, la evaluación de riesgo de cáncer post-IARC de la EPA de 2017 examinó más de 100 estudios que la agencia consideró relevantes y concluyó que el glifosato “no es probable que sea carcinógeno para los humanos”, su calificación más favorable”, cierra.