El mercado de la yerba mate cerró noviembre con un balance histórico en términos de volumen total comercializado, aunque con marcadas diferencias entre el desempeño del consumo interno y las exportaciones.
Por un lado, los despachos al mercado local mostraron una fuerte retracción y alcanzaron el nivel más bajo para un mes de noviembre en al menos los últimos diez años. En contrapartida, las ventas externas mantuvieron un ritmo firme y fueron el principal motor para que el sector superara, por primera vez, los 300 millones de kilos comercializados, aun sin contabilizar diciembre.
Según datos oficiales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en noviembre los envíos al mercado interno totalizaron 17.860.938 kilos, lo que representó una caída del 18,65% respecto de octubre. La comparación interanual también confirma un retroceso significativo del consumo mensual.
Pese a este descenso puntual, el acumulado entre enero y noviembre muestra un resultado positivo: el consumo interno alcanzó los 246.923.372 kilos, casi nueve millones más que en el mismo período de 2024, con una suba interanual del 3,73%.
La lectura cambia al contrastar los números con 2023, un año atípico marcado por el stockeo preventivo de la industria en un contexto de incertidumbre política y económica. En los primeros once meses de ese período, el volumen comercializado había llegado a 262.908.940 kilos, lo que explica que, frente a ese pico excepcional, los registros de 2025 resulten inferiores.
El verdadero impulso al récord histórico provino del frente externo. Solo en noviembre se exportaron 4.968.512 kilos de yerba mate, lo que elevó el total de enero a noviembre a 53.593.805 kilos. La cifra ya supera ampliamente todo lo exportado en 2024, cuando la demanda internacional había sido de 43.807.389 kilos.
Al sumar el consumo interno y las ventas al exterior, el volumen total comercializado en los primeros once meses de 2025 ascendió a 300.517.177 kilos, el nivel más alto registrado por el sector. En comparación con 2024, el incremento fue de algo más de seis millones de kilos, mientras que frente a 2023 la diferencia positiva se reduce a poco más de un millón.
Desde el sector yerbatero descartan que este crecimiento esté vinculado con la desregulación del mercado dispuesta a fines de 2023, que quitó al INYM la facultad de fijar precios de referencia para la hoja verde y la yerba canchada. Por el contrario, atribuyen el mayor volumen exportado a la apertura de nuevos mercados y a las misiones comerciales impulsadas por el propio Instituto.
La contracara de este escenario favorable en términos de volumen es la situación de los productores. Más de 12.000 pequeños y medianos yerbateros de Misiones enfrentan una marcada brecha entre los precios percibidos y los costos de producción. De acuerdo con el INYM, el precio promedio pagado por la hoja verde fue de $280 por kilo, con plazos de pago de hasta 180 días, mientras que el costo de producción asciende a $423,99 por kilo, sin contemplar margen de rentabilidad.
En este contexto, el Gobierno nacional designó recientemente al contador público Rodrigo Martín Correa como presidente del INYM, tras dos años de acefalía. En su primera reunión de directorio, se resolvió elevar de $25 a $32 el valor de la estampilla que financia el funcionamiento del organismo, una decisión administrativa que llega en un momento de cifras récord, pero también de profundas tensiones dentro de la cadena yerbatera.















