Las exportaciones argentinas de carne vacuna hacia Estados Unidos mantienen un fuerte crecimiento durante 2026, impulsadas por una mayor demanda, mejores precios internacionales y el nuevo escenario comercial entre ambos países.
De acuerdo con datos analizados por el consultor Javier Preciado Patiño, los embarques al mercado norteamericano ya superaron las 30.000 toneladas en lo que va del año.
El especialista señaló que los valores internacionales también mostraron una mejora significativa. Actualmente, la carne refrigerada se comercializa en torno a los US$14.500 por tonelada, mientras que la congelada ronda los US$7200.
Según cifras del INDEC, durante el primer trimestre las exportaciones de carne congelada crecieron 102% interanual y las refrigeradas avanzaron 52%.

El volumen total exportado entre ambos segmentos superó las 20.000 toneladas entre enero y marzo, aunque el ritmo actual ya permite proyectar cifras mayores para el resto del año.
En el sector estiman que la Argentina podría acercarse a las 100.000 toneladas habilitadas dentro del cupo de exportación hacia Estados Unidos. De alcanzarse ese volumen, el ingreso de divisas superaría los US$1000 millones.
Para Preciado Patiño, este contexto abre la puerta a cambios estructurales en la producción ganadera local.
“El negocio exportador empieza a demandar animales más pesados y eso puede mejorar la eficiencia del sistema”, explicó. Según detalló, la tendencia podría favorecer una suba gradual del peso de faena y una mayor valorización de la hacienda destinada a exportación.

El analista también remarcó que la industria frigorífica busca adaptarse rápidamente a los destinos con mejores precios y mayor rentabilidad.
En paralelo, destacó la aparición de nuevos mercados para la carne argentina, como el reciente embarque realizado desde Chaco hacia Omán.
“El mercado internacional sigue mostrando oportunidades para los países exportadores y la Argentina continúa posicionada entre los principales jugadores globales”, sostuvo.
Sobre el impacto en el mercado interno, el consultor consideró que buena parte de la recomposición de precios ya ocurrió durante los últimos meses y que actualmente la actividad parece haber encontrado un nuevo equilibrio.
En el Mercado Agroganadero de Cañuelas, el valor del novillito se estabilizó entre $4700 y $4800 por kilo, luego de haber alcanzado semanas atrás niveles superiores a $5100.
Además, advirtió que la diferencia de precios entre la carne vacuna y otras proteínas, como la porcina y la aviar, probablemente continúe consolidándose en el mercado doméstico.















