El ministro de Desregulación respaldó la autorización otorgada a Tecnovax por el SENASA y defendió la apertura del mercado. Cuestionó el uso del Estado para limitar la competencia.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la aprobación de una nueva vacuna contra la fiebre aftosa y definió el proceso como “una batalla moral”. La autorización fue concedida a la empresa Tecnovax por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), tras casi dos años de gestiones regulatorias.
La dosis había sido desarrollada bajo el mecanismo de equivalencia, un procedimiento que —según explicó el funcionario— ya se aplicaba para otras vacunas animales. En Brasil, el producto se comercializa como formulación bivalente elaborada por el laboratorio Ourofino Saúde Animal.
Defensa de la competencia y críticas al “modelo”
A través de un extenso mensaje en la red social X, Sturzenegger sostuvo que la habilitación marca el cierre de un conflicto “innecesario” y vinculó la discusión con el planteo del presidente Javier Milei sobre la necesidad de reformular la relación entre el Estado y el sector privado.
El ministro aclaró que la medida no apunta contra empresarios en particular, sino contra un esquema que, según su visión, favorece posiciones dominantes mediante regulaciones restrictivas. “Este gobierno quiere empresarios exitosos”, afirmó, aunque cuestionó un modelo en el que —dijo— el éxito depende más de la capacidad de lobby que del valor agregado.
En ese marco, sostuvo que el cambio impulsado por el Ejecutivo no es solo económico, sino “moral”, y defendió la competencia como mecanismo para garantizar mayor equidad y eficiencia.
Impacto en la producción ganadera
Si bien aseguró que el precio descendió desde el inicio de la actual gestión, reconoció que aún se mantiene por encima de valores históricos y de los precios vigentes en países vecinos como Uruguay.
El funcionario también señaló que la decisión “no es contra nadie”, en alusión a otra proveedora del mercado local, a la que describió como uno de los principales productores de vacunas animales a nivel global. Sin embargo, planteó que sería deseable que las empresas compitan a partir de ventajas productivas y no mediante regulaciones que limiten el ingreso de nuevos actores.
Para el Gobierno, la habilitación de esta vacuna representa un paso hacia un esquema más abierto en insumos estratégicos para la ganadería, con el objetivo de fortalecer la competitividad y fomentar la expansión exportadora del sector.















